sábado, 14 de julio de 2012

Lección #5: ¡El mundo es sensacional!



Aprender sobre las diferentes maneras en las que las personas procesan las sensaciones que reciben cada día cambió mi manera de ver a los demás. Me la pasé por un tiempo clasificando a todos en "seekers", "bystanders", "avoiders" o "sensory sensitive". Aunque existen distintas teorías de procesamiento sensorial, lo que más me sorprendió es la gran diferencia que puede existir entre las reacciones de dos personas al recibir el mismo estímulo. Algunos pueden disfrutar de la sensación de la arena, de un cuarto muy colorido, o de olores y sabores fuertes; mientras que otros pudieran ni siquiera soportarlos.

Aprender esto me ayudó a entender mejor a los demás y a mí misma. Aunque salí "normal" en el perfil sensorial descubrí que para muchas cosas soy "avoider" y en otras "bystander" (Si se preguntan de que hablo, les recomiendo el libro de Winnie Dunn: "Living Sensationally" en el que explica todo esto en una manera en la que cualquiera puede entender) Este tema es muy extenso y va desde biología celular y neurosciencias hasta dietas sensoriales. Sin embargo, creo que lo mas importante que he aprendido hasta el momento es que las sensaciones y como las procesamos tienen que ver muchísimo con nuestra conducta y hay que saber respetar a quienes las procesan de una manera distinta. No son maniáticos ni caprichosos, ¡sólo sienten diferente al mundo!

miércoles, 27 de junio de 2012

Lección #4.5: El balance ocupacional sí existe

Como grupo  de Terapia Ocupacional siempre tenemos un pequeño debate con nuestros profesores cuando nos hablan del famoso balance ocupacional. Durante el semestre usualmente defendemos que tal cosa no existe. Pero, hoy es mi ultimo día de mi primer año de maestría( incluyendo la práctica de verano) y una de las cosas que he ido aprendiendo en el camino es que si se puede alcanzar el balance ocupacional.

Bueno, dejame aclarar....no estoy hablando del balance ocupacional que  aparece en una gráfica en el que a cada ocupación importante se le atribuye 30% del tiempo,  sino un balance en el que la persona logre sentirse satisfecho al poder realizar la mayoría de las cosas que entiende que son importantes en su vida. Eso sí, esto no llega por arte de magia. Hay que tener disciplina para saber organizar el tiempo y sabiduría para saber cuando decir sí y no. Muchos, al ver las palabras "balance ocupacional" solo visualizan el deseo de más tiempo de ocio y participación social, pero la realidad es que mucho tiempo de esto tampoco seria "balance". Para muchas personas, adquirir balance ocupacional puede significar cortar de su tiempo de ocio y enfocarse más en el trabajo para así ser mas productivos y disfrutar mejor de ese tiempo libre luego de haber finalizado la tarea. Tal no es mi caso. Para mi, adquirir balance significaba saber decir que no, pero a seguir estudiando y poder darme ese espacio de disfrutar de las cosas de la vida que solo ocurren en esta etapa. Se que puedo seguir mejorando, pero este semestre que acaba de culminar entiendo que pude tener un mejor balance.Vi más a mi familia, salí más con mi novio e incluso comencé a aprender un poco de yoga. Todo esto me ayudó a sentirme con menos estrés e incluso más saludable. Contrario a lo que pensé,  el dedicar menos tiempo al estudio no afectó mis calificaciones.¡Que viva el balance ocupacional!

lunes, 18 de junio de 2012

Lección # 4: Ocupación = Significado

Las ocupaciones tienen el significado que la persona y la cultura les asignen. Lo que para mi puede ser insignificante para otro puede tener mucho valor. Creo que se entiende mejor mediante la historia que una profesora nos contó:

Había una madre que todos los días tenía que bañar a su hija, ya que ésta no podía hacerlo por sí misma. La TO le estaba buscando alternativas para que la niña se pudiera bañar independientemente y así aliviar un poco la carga de la madre. Sin embargo, la madre no quiso, porque para ella la hora del baño era el único momento especial de tranquilidad en el que ella y su hija podían compartir juntas.

 Desde que pude comprender esto, comencé a darle más valor a las actividades que me parecen insignificantes, pero que para otros significan su momento de paz, de felicidad, de realización, de liberación de estés, e incluso el significado de su vida. ¡No puedes ser Terapeuta Ocupacional sino valoras las ocupaciones! Pero lo bonito es que no solo te ayuda a entender a tus clientes, sino a todas las personas a tu alrededor :).

miércoles, 6 de junio de 2012

Lección #3: Aceptar públicamente tus errores te hace crecer.

Bueno, al principio de este blog quería poner las lecciones en el orden en el que las iba aprendiendo. Pero la realidad es que se me hace un poco difícil. Tengo una libreta con los títulos de las lecciones  más o menos ordenadas, pero a veces (como ahora) me siento más inspirada a escribir sobre algo más reciente. Aqui va:

A mi se me hace díficil aceptar mis errores. No tanto a mi misma, sino a otros. Probablemente por orgullo, por miedo a sentirme humillada o inferior o simplemente por verguenza. Muchas veces tememos a ser juzgados o criticados por nuestros errores. Pero, poco a poco, he ido descubriendo que aceptarlos públicamente es liberador. Siempre habrá quien quiera humillarte y quien se alegre te tus errores, pero hoy me convencí de que aceptar que me equivoqué no me hace inferior a los demás, sino que demuestra que como persona, sé crecer.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Lección #2: No estamos para juzgar, estamos para ayudar.


Esta lección la comenzé a aprender desde mis primeros días de clases, cuando nos explicaban que no podíamos juzgar a las familias ya que todas funcionaban de manera diferente. Nos decían que es díficil imaginarse  las circunstancias de una familia al menos que vivias dentro de ella. Sin embargo, no fue hasta hace poco que escuche esta lección resumida en la frase: no estamos para juzgar, estamos para ayudar. Esta lección fue más impactante para mi durante la clase de Aprendizaje Activo, cuando nos dieron un caso sobre violencia doméstica. Yo era de las que no entendía como una mujer podía soportar estar con un hombre violento. No entendía ¿porqué "se dejaban" maltratar así?, ¿porqué no simplemente desde un principio lo pararon?, ¿porqué no se fueron?. En ese último trabajo del semestre pasado nos presentaron una serie de vídeos titulada: "4 vidas" en la que vimos distintos casos de violencia domestica. Uno que me sorprendió mucho fue entre personas mayores, en el que el esposo de una señora la maltrataba haciéndole daño a los pajaritos que tanto ella quería.


Siempre imaginé que sería difícil salir del ciclo de violencia una vez estabas dentro, pero no fue hasta que me introduje en esas 4 vidas que pude entender las razones específicas por las que salir no parece ser una opción. Si ahora mismo yo me encontrara en una situación así, no se si tendría la valentía de escapar. Retirarse significa dejarlo y arriesgarlo todo, estar a la incertidumbre pensando que te buscará para matarte,  sabiendo que la orden de protección es solo un papel y no una muralla. Sin mencionar qué pasará con los hijos, si de la  rabia los matará también, o si se los llevará y no te dejará verlos jamás, Escapar significa empezar de cero, no saber a donde ir, significa ser libre, pero con una autoestima por el suelo y sin ninguna destreza productiva aparente.

Nunca pensé lo mucho que podía hacer TO por estas mujeres maltratadas. Pensaba que mi rol terminaba en identificar las situaciones e informar a las autoridades. Pero me alegro de que podamos hacer mucho más que eso; como ayudarlas a preparar un plan de escape, a desarrollar las destrezas para lograr ser económicamente independientes, manejo de dinero, del hogar,crianza de los hijos, entre otras cosas.
 
Pienso que siempre como seres humanos, nuestra cabeza estará dando vueltas y llegando conclusiones apresuradas.  Pero también creo que es posible ir acostumbrándose a pensar como dicen en mi pueblo: "nadie sabe lo que hay dentro de la olla, más que la cuchara que la menea". Solo así, podremos aprender a admirar la valentía y resiliencia de las personas y estar siempre listos para ayudar en lugar de juzgar.

viernes, 16 de marzo de 2012

Recordando mi primer artículo científico

Son las 6:12 am y mientras hago una lista de como 15 referencias para un trabajo me río recordando el primer artículo científico que tuve que leer y resumir. Fue en mi primer año de bachillerato en la clase de introducción a la biomédica. Recuerdo que cuando nos explicaron esa parte, ¡yo ni sabía lo que era un artículo científico!. El profesor nos dió a escoger entre varios y no entendía ni una cuarta parte de lo que estaba haciendo.  ¡Y para hacer las referencias ni se diga! Todos esos nombres raros y numeritos pequeñitos arriba de los nombres... no tenía idea ni de donde venían. Pero ya de eso han pasado 5 años y ya he perdido la cuenta de todos los artículos científicos que he tenido que leer, resumir y analizar. De odiarlos a muerte, en algún momento al final de mi bachillerato comencé  a quererlos, e incluso a veces los buscaba para leer solo "for fun" (sí, eso me preocupó un poco jaja). Pero hoy quiero darle las gracias a mis profesores de bachillerato, especialmente al de biomédica por introducirme a mi primer artículo científico.

viernes, 2 de marzo de 2012

Lección #1: Vuelve a ti misma



Mi primera lectura asignada como estudiante de TO fue “Basic Awareness of Self” de Carol M. Davis. Como ya les mencioné, mi bachillerato había sido en Biomédica, y a pesar de que aprendí muchísimo, la autoconciencia no era uno de los temas en el prontuario. En mis años de escuela superior si tocaba mucho estos temas, me gustaba leer libros de autoayuda y libros cristianos que me ayudaron mucho a conocerme a mí misma y a salir airosa de esa crisis de identidad por la que pasan todos los adolescentes. Sin embargo,  la autorreflexión era algo que había descuidado mientras  estaba sumergida entre moléculas de carbono, células y sus receptores.  El volver a tocar ese tema fue como despolvar un viejo libro. 

De lo que recuerdo, la lectura hablaba de la persona, el ego, la sombra y el verdadero yo. Nos decía que la persona era esa máscara que poníamos frente a la sociedad, el ego era lo que nos mantenía bajo las reglas y con los pies en la tierra; aunque muchas veces la realidad sobre nosotros mismos según el ego podía ser  distorsionada y hacernos creer mejores o peores de lo que en realidad somos. La sombra era la parte que ni nosotros mismos conocemos que a veces salía a relucir inesperadamente. Finalmente, el verdadero yo, que es lo que nos hace únicos (para algunos Dios, para otros la “energía” o la “conexión con la verdad”) estaba oculto bajo todas esas capas y saldría a relucir solo cuando aprendamos a aceptar nuestro ser tal como es. Según la lectura, cuando niños, nacemos con esa conexión con nosotros mismos, pero a la vez que aprendemos las reglas de la sociedad, comenzamos a ser como los demás quieren y no como nosotros mismos queremos. Nos decía que actuamos de la manera en que pensamos que nos traerá amor y reconocimiento, pero profundamente sabemos que esa persona es solo una máscara.  

Pienso que es importante seguir las reglas de la sociedad para poder interaccionar satisfactoriamente con quienes nos rodean, pero tal vez inconscientemente nos dejamos llevar demasiado por lo que piensan de nosotros los demás. Ese primer día de clases aprendí (y aún sigo tratando de aplicarlo) que no debo inhibir mi manera de ser o de pensar para agradar a otros. Tengo que preocuparme por agradarme a mí misma primero. Solo así, cuando respete y acepte  mi verdadero ser, los demás también lo harán. Todo esto se relaciona con Terapia Ocupacional ya que solo desde el verdadero ser es que se puede dar el mejor cuidado a nuestros clientes. Si vivimos desde afuera, podemos correr el riesgo de utilizar a nuestros pacientes para  satisfacer nuestras necesidades personales de amor y reconocimiento, lo que no está bien.

“Todos tenemos dentro el deseo de ser reconocidos por lo que somos, no por lo que creemos que otros quieren que seamos. Libres de la necesidad de estar bien y del miedo de estar mal”
-Carol M. Davis

La lectura nos advierte que logar esto cuesta trabajo, sufrimiento, compromiso. Sin embargo, comenzar con esta travesía, también quita un peso de encima.  Gracias a esa reflexión, he podido comenzar a entender que si alguien me trata mal, o no me acepta, es probable que no sea por mi culpa; sino porque esa  persona vive en sus emociones exteriores en lugar de en su verdadero ser. Lo mismo cuando se me hace difícil aceptar a otros puedo analizar si  el problema es algo en mi actitud que debe cambiar. Es difícil aplicarlo a la vida, porque nuestro ego se pasa diciéndonos quienes somos basado en las críticas o halagos que recibimos de los demás. Creo que llegar al verdadero ser es una labor que dura toda la vida. Lo importante es que vale la pena.